Sonic y los Anillos Secretos nos sorprende desde un punto de vista puramente técnico donde las texturas, polígonos y efectos nos demuestran que la predecesora de wii fue la Game Cube. El desarrollo del juego está muy bien ambientado, al estilo ‘las mil y una noches’ permitiendo una cohesión agradable de los niveles.
El estilo de juego cambia radicalmente con los controles de Wii, para empezar deberemos coger el Wiimote horizontalmente y para hacer que Sonic gire deberemos inclinarlo como en los juegos de conducción, para atacar a los enemigos deberemos acercarnos a los objetivos entonces aparecerán unas flechas verdes y cuando estemos lo suficientemente cerca estas se volverán rojas, para efectuar el ataque deberemos dar un golpe seco con el wiimote y Sonic se lanzará directamente contra ellos.
Al principio el control de Sonic con el Wiimote se nos resistirá un poco pero a medida que vayamos cogiendo práctica este se vuelve más intuitivo. Mientras que ninguno de los niveles “normales” nos ofrece un desafío desalentador hay varios niveles donde los criterios cambian y seguro que ponen a prueba nuestra paciencia.